Deformación en forma de “dorso de tenedor” en el antebrazo.
En niños y adolescentes el edema o “hinchazón” no es muy importante.
Crepitación al intento de movilización.
Parestesias en los dedos de la mano.
Crioterapia.
Colocación de inmovilización temporal en codo y muñeca.
Envío a rayos X en hospital.
Si existe problema circulatorio (palidez o cianosis en los dedos) ejercer tracción longitudinal de la mano con codo a 90 grados para disminuir la compresión de vasos sanguíneos y nervios por la angulación extrema de los fragmentos.