Es frecuente después de la tercer década de vida. Si es reparado adecuadamente, la reincorporación al deporte es de 100%. El diagnóstico es difícil porque el deportista a veces continúa caminando. La flexibilidad y elasticidad del tendón es primordial para los atletas, ya que evita la ruptura del tendón.
DIAGNOSTICO:
El deportista afirma “haber recibido un golpe, patada o balonazo”.
No hay traumatismo directo.
El deportista cae de inmediato, pero puede incorporarse de inmediato e inclusive caminar (aunque le es imposible caminar de puntas).
Dolor, aumento del volumen en zona del talón hacia la pierna.
Separación de los dos fragmentos del tendón al explorarlo (deslizar con la palma de la mano el músculo tríceps o “chamorro” en dirección proximal hacia la rodilla).
La flexión plantar no es posible si el tendón está roto.
MANEJO:
Debe suspender actividades.
Crioterapia en zona lesionada.
Después de hacer el diagnóstico, reposo absoluto y no apoyar el pie afectado.
Vendaje compresivo desde los dedos hasta la rodilla.
Envío al hospital para reparación quirúrgica de urgencia.
El deportista debe ser operado ya que la ruptura recidivante es frecuente en atletas con tratamientos no quirúrgicos.

Tendón de Aquiles roto.
Se realiza tracción proximal de tríceps “chamorro” haciéndose evidente la lesión, la cual se señala.

Tendón de Aquiles roto.
Tracción proximal del chamorro (tríceps sural).

Depresión en zona de los dos fragmentos del tendón.
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