Uno de los errores mas comunes y delicados por parte de las gentes que rodean a un atleta es el pensar o actuar como si el adolescente o adulto joven fuera “indestructible” ante una lesión o dolencia de la “columna” sufrida al realizar algún deporte.
El dolor de “espalda” o de “cintura” referido por un adolescente o adulto “joven” se puede deber únicamente a una lesión de tipo musculoligamentaria o las lesiones denominadas “mecánicas”.
Sin embargo hay estudios bien documentados que han seguido a atletas de “por vida”, en donde se han detectado un alto índice de lesiones graves como espóndilo lisis, fracturas de cuerpos vertebrales, y lesiones de los discos intervertebrales.
Y Sin ser alarmistas es importante tener en cuenta es tipo de patologías, que en algunos deportistas inician en forma temprana, sobretodo en determinados deportes con un alto riesgo para la columna de los atletas.
Como ejemplo de estos deportes con riesgo elevado tenemos a los levantadores de pesas, jugadores de fútbol americano, y aunque parezca poco creíble: el soccer.
Por lo anterior ante una molestia que no desparece, no es suficiente con unas simples “placas” o radiografías de columna. Lo recomendable es valorar clínicamente en forma exhaustiva al atleta que se queja”, y no tratar de “sacar la lesión con mas ejercicio” o fuerza de voluntad.
Si es necesario habrá que realizar estudios “dinámicos” de la columna o pruebas de gabinete mas sofisticadas como la resonancia magnética, o centello grafía ósea, para hacer un diagnostico de precisión, y dar así un pronostico mas objetivo y realista de la causa de la dolencia del atleta en su deporte.
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