Traumatismo directo en la zona.
Dolor que aumenta con la inspiración.
Puede haber crepitación a la exploración con digitopresión.
Si existe lesión de pleura y pulmón, se palpa “crepitación subdérmica” (o enfisema “subcutáneo”) sensación de aire debajo de la piel.
Respiración rápida y superficial.
El deportista debe interrumpir la práctica para ser diagnosticado por un médico.
Crioterapia en zona lesionada.
Disminuir la movilidad de la costilla mediante vendaje compresivo (nunca vendar costillas proximales).
Analgésico intravenoso o intramuscular.
Si no cede el dolor: bloqueo intercostal por los médicos del equipo.
No debe reanudarse la sesión de ejercicio.
Enviarlo a la toma de rayos X.