Las lesiones pueden ir desde una simple “torcedura” o esguince hasta lesión grave de columna cervical, que puede dejar cuadripléjico al deportista (paralizado de las cuatro extremidades). En todo traumatismo de cráneo, se debe descartar lesión cervical.
LESIONES CERVICALES GRAVES:
DIAGNOSTICO:
Dolor en el cuello.
Espasmo muscular.
Relajación de esfínteres (se orina o se defeca).
Imposibilidad para movilizar una o varias extremidades.
Pérdida de sensibilidad en manos y pies.
Parestesias (“sensación de calambre, quemadura u hormigueo”)
MANEJO:
Cuello en posición neutra.
Tracción en sentido longitudinal (gentil).
Colocarlo en una superficie firme (tabla).
Collarín rígido (plástico de preferencia).
Movilizarlo solo personal entrenado (siempre en bloque).
Urgente envío a evaluación radiológica y especializada en hospital.

En lesiones de cuello, es muy importante la inmovilización inmediata con un “collarín”.
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