Permanentes y costosas. Las compañías aseguradoras cubren todas las lesiones sufridas por el deportista excepto las dentales. La mayoría de las cuales se pueden evitar utilizando protectores bucales.
Diente, no lavarlo, colocarlo debajo de la lengua.
Compresión con gasa para el sangrado.
Hielo.
Envío a dentista o cirujano maxilofacial. (Existe posibilidad de reimplantar).