El jugador siente, e inclusive escucha que “algo se rompió” lo compara al sonido que produce una “camiseta al desgarrarse”.
El dedo en su tercera falange se coloca inmediatamente en flexión (“se cae la punta del dedo”).
Poco dolor.
Mínimo edema.
No es posible extenderlo activamente (no “estira” la punta del dedo).
Si hay crepitación, pensar en fractura de la tercera falange.
Inmovilizarlo en extensión o hiperextensión (con abatelenguas y cinta adhesiva).
Unicamente inmovilizar la segunda y la tercera falange.
Crioterapia.
Puede reanudar actividades si no se sospecha fractura.
En todos los casos enviarlo a rayos X al terminar la sesión.
No permitir que el dedo se flexione.
Inmovilizar por 8 semanas.