El dolor referido es muy importante (no cede con analgésicos).
Pérdida de la forma “redondeada” (muñón del hombro).
Brazo, adopta una posición en abducción (codo alejado del cuerpo).
Depresión visible y palpable en el muñón del hombro.
Si hay crepitación en el brazo y hombro no se debe intentar la reducción hasta tener radiografía.
Tranquilizar al atleta.
Explicarle el procedimiento de reducción.
Colocarlo en decúbito supino (boca arriba).
Pasar una sábana o chamarra por debajo de la axila afectada y amarrarla a la altura del hombro opuesto por contratracción.
Tracción del brazo con codo extendido en sentido longitudinal al miembro torácico mínimo durante 5 minutos (la mayoría se reduce con esa maniobra).
Si no cede, flexionar codo a 90 grados, continuar con la tracción longitudinal, realizar abducción (codo hacia el cuerpo) y rotación interna del antebrazo y mano (Mano hacia el tórax).
Cuidado de no ejercer demasiada “palanca” para evitar una fractura del húmero.