Deformación evidente de las coyunturas de los dedos.
Pueden ser ventrales (hacia adelante) o dorsales (hacia atrás).
Dolor que no cede hasta la reducción de la luxación.
Edema importante (“hinchazón”) después de la reducción
Intentar reducción en campo de juego.
Tracción longitudinal del dedo con ayuda de gasa o pañuelo.
Presión de la falange en contra de la deformación.
No ejercer “brazo de palanca” para evitar fracturas de las falanges o metacarpianos.
Inmovilización inmediata del pulgar con férula y los 4 últimos dedos unirlos al adyacente sano con cinta adhesiva en posición funcional (flexión).
Crioterapia por 20 minutos.
Enviarlo a Rayos X.
Debe suspender actividades.