El deportista refiere haber “pisado mal” (mecanismo de inversión, el pie se “enchueca” hacia adentro).
El aumento del volumen (“hinchazón”) se presenta en forma progresiva, casi siempre en la porción lateral o peronea.
Si hay crepitación, sospechar fractura de alguno de los huesos del tobillo.
Puede haber inestabilidad del tobillo (“flojo”).
Dolor al apoyar.
Si el dolor es hacia el pie, sospechar la fractura de la base del quinto metatarsiano.
El deportista debe suspender la práctica.
No apoyar el tobillo lesionado.
Crioterapia durante 20 minutos.
Elevación del pie afectado.
Vendaje compresivo de dedos a rodilla.
No aplicar calor.
En todos los casos se deben tomar radiografías.